Skip to main content

Full text of "Breve noticia de la religiosa vida, y heroyca muerte del P. Juan Tello de Siles, professo de la Compañia de Jesus, infatigable operario de indios, en el Colegio del Espiritu Santo de la Puebla de los Angeles: donde muriò herido del contagio â 19. de abril, el año de la epidemia de 1737."

See other formats


/ 



• V JL y • 

BREVE NOTICIA 


De la religiofa vida, y heroyca 
muerte del T^.yuan Te lio de Siles 
profeíTo de la Compañía de Je- 
ílis, infatigable Operario de In- 
dios, en el Colegio del Efpiritu 
Santo de la Puebla de los Ange- 
les; donde murió herido del con- 
tagio á 1 9. de Abril , el año de 
la Epidemia de i737- 

CARTA 

# • ^ ^ . . 

De el D. Dróvinctal (JMatheo 
Anfaldo, de la me fnia Compañía 
á los Superiores locales de fu Tro- 
vine ia de ISueva-Efpaña. 



2 


RR. P.P. 


P. G. &c. 



o DEBI ER A SEPARAR LA PRENSA 

á aqucÜos Sujetos, que unidos con el rnas 
eÜttcho vinculo de la charidadj fe ofrccie 
fofi vidimas á fus aras. Juntas fe debieran 
publicar á f i corruin edificación las noticias de los que 
á un mifeo ticnepo trabajaron harta morir en la peno» 
íirsima afsirtcncia de los infedos en U Epidemia, cí lis - 
no de ertragos a cfte NuevoMundo el año de 'i7 37.Af5Í 
lo pedia U tazón» y lo procuraba mi diligencia : coy as 
conatos me lian fruftrado diferentes acaéci.misocos , 
inipidiendomc harta aora el prefeotar juntos ios elo- 
gios de los que á un miímo pernpo (ir vieron a los apef- 
tados, y murieron eá fu obfequio. Eípero íatisficer en 
breve á los d cíeos de V.V. R.R. y á U piidofa carpe d,i- 
cioo de las demás Provincias de ja Compiñia» que no 
ticioíasde los penofos cxcícícios, en que tantos Sájelos 
déla tuíertra perdieron fus vidas, aípiran á la relación 
de fus exemplos. Mientras defempeño cfte mi cuydddo, 
adelanto las noticias, que he podido recoger del Siervo 
de Dios P.JUAN TELLO DE SILES; cuya pubiiei- 
dad, como también de las que ya íaJicron á luz, del 
exempiar H. Auguftin de Valenziaga, han Jolicitado 

rfiU' 


3 

muchos, movidos de la fingular virtud, que admiraron 
en ellos dos grandes Varones, y heroyeidad conque 
iacriíicaroD íus vidas ai bien de los próximos’, muricn* 
do con ellos en la general Epidemi^jque padec ió como 
parre noble de cHe Reyno la Ciudad de la Puebla de 
ios Angeles aquel fatal año. 

. Nació el P. Juan Tcllc de Siles a 4. de Junio del 
asió de 1667. en c! Real del Monte de Pachaca : que 
puede ciertamente glofiaííc de aver llevado tal ñuto; 
115 s^s que de aver fecundado Ius ndnas con la mucha 
pÍ3£á,qoc lo enriqueció algún tiempo. Sus Padres eran 
de lo principal de aquel Real; gente honrada, dueños 
de mina, y ricos también de chriílianas virtudes. Déla 
natural inclinación á las cofas de piedad, y devoción, 
que aen en fu tierna edad nioílraba nuíllro Juan, bru- 
xuleas en íüs Padres, que más que á los caducos theíO' 
ros, que oculta la tierra en fus minas, fe inclinaba 
hijo á hulear, conísgracdoíc á Dios, el verdadero, y 
permanente theloto de los Ciclos, cícondido en el rr») í 
tico jaropo de la Igleña, y de fus Religiones. Con cÜc 
fin dilpurieron llevarlo á la Ciudad de México; para 
que en nueftto Colegio Máximo de S. Pedro, y S. Pablo 
aptendicíTe juntamente con Jas letras, la verdadera fa 
biduria : tica preclofa margarita, por la que, como el 
Mercader Evangélico, le dererminó á dar todas íus co- 
las, pictcndicndo con grande empeño nucllra Compa 
ñi 3 . Era con fu ajuífado porte, qoando Eíludiantc fe- 
glar todavía nucílfo Juan, el exemplar de lus Condiíci- 

A z pulos, 


•. -V 


pulos, y el inian no folo de fas Macftfos, qac hizteroo 
de el mucha con(ianz39 y le tuvieron íieropre grande 
eftimacion; (too también de todos los nueftros, que 
admirados deíu virtud, y jayzío, no podran apartar de 
él ios ojos, y los afeólos, que Ies llevaba íobre todos los 
otros Elludiantes. 

Curiaba todavía los primeros rudimentos de las 
letras en las Aulas de Grammattca, qoaodo con tocrei- 
blc güilo luyo, negocio lo que á coila de tantos defeos 
avia procurado: y deípreciando con geoeteía reíolu 
croo las vanas eíperanzas dcl mundo, a los 19. de Enero 
de 1 687. íuc recibido en el Noviciado de Tcpotzotlan. 
Aquí deíde luego comenzó a daife tan de vetas á la 
pcifcóta obfeivancia de las mas menudas reglas, y 
exado compiirnicnto de la obligación, á que el nuevo 
cHado'lo empeñaba; que los que entonces Ío conocie- 
ton aíleguran, que aísí como ya antiguo parecía No vi 
cío en íus fervores; afsi quando Novicio parecía muy 
antiguo en (u aprovechamiento. Acabados los dos años 
del novtciado,h¡zo los votos acollubrados del biennio; 
y á viendo eíludiado las letras humanas, pafsó á México 
2 enriar los tres años de Philofophia : y defpues de ella 
fue feñáiado a leet Grammatica a la Ciudad de Oaxaca. 
PaíTados dos años volvió a profeguir fus cíludios : oidc- 
nófe de Sacerdote al entrar en el quai co año de Theo- 
logia, y al fio de ella fe examinó de Profcfsion. Con- 
cluidos fuseftudios vino á tener fu tercera aprobación 
en cfte Colegio, en el qualfe quedó dcfdc cotonees, y 
le mantuvo baila fu muerte. Co- 




5 

Como cinco años no tuvo oti’ocmplco, que el 
de Operario» y algunos mefes el de Pfcfcdo de la Igle- 
fia; Harta que por afsignacion del P. Manuel Piñeiro, 
Vifitador General, que fue de elfa Provincia, entro el 
año de 1704. á cuydar de la Capilla del Glorioío At* 
changcl S. Miguel, que ay en cfte Colegio, paca la ai- 
firtcncia de los Naturales. Ocopacion, que fue la prin- 
cipal de toda la vida del P. Juan, y á quede aplicó con 
el empeño, qac a todos es notorio, y Yo diré dcípoes. 

Empleado ya en el humilde minirterio de In- 
dios en fu Capilla, cftaba como fetvorofo Operario, 
qoando el año de 1708; hizo íu Profefsion íolemne de 
quatío Votos, á*25>. de Septiembre: circuoftaoc¡a,quc 
puede piadofo el diícurfo atribuir á difpoíicion del 
Cielo, mas que á cafualidad, ó contingencia humana : 
pues avietidoielc retardado al P. Siles, por olvido al pa- 
recer, fu proíei'síon, le vino deruerte, que la hízieta el 
dia en que ie celebra la ñerta dei Soberano Pr incipe, y 
adorado Titular de (a Capilla S. Miguel. Quien parece 
quíío premiarle á fu devoto Capellán, que Te profeflaba 
tan afeólo Siervo fayo,con que hiztefle en fu día la Pro- 
fersion folemne de jefuita; que es la mayor honra, con 
que defpues de muchos años, y pruebas acortumbra 
premiar la virtud, y letras de fus Hijos la Conapañia. 

En los treinta y nueve años, que vivió en erte 
Colegio el P. Juao,cxerció varías vezes los oficios de 
Minirtro, y de Více Redor del Seminario dcS. Gero- 
nymo: porque fu ezpetimencada viiCQd»y juyzio, lo 

ofre- 


6 

ofíccian luego ‘á los Sopsnofcs > para eocomeodaile 

cftos empleos, fiempre que por no tener ptomptamcnic 

á quien ocuparen ellos, íe veian obligados á moiriíicar 

‘la humildad del P.Juan: quien aunque labUn, que obe- 

deceiia muy guftofc; (abian también» que guttaba mas ' 

de íer obediente fubdito,quc dé obedecer pata mandar 

como Superior. ' V .. ,< v 

• Cafi todo el tiempo, que eftuvo en efte Cüle^ • 

gio fue ConfeíTor de ios nutlVros: quienes fícmpte, que 

lo buícában, hallaban en el P. Juan el coníuelo de ius 

aimss. Continuamente también cta uno de, los Con* , 

» • 

foltorcb de la Caía : y aun quando á ínílancias de iu 
humildad noquedaba feñalado en la Vifitavde los Pa- 
dres Prov/acialcs, lo era fiemprc por elección de los Pa 
dres Redores; que en qualquiet punco, que fe les oitc^ 
cía hallaban eo cJP. Siles pcomptala rcíolocion, dan 
dóles con íu ácóftüfnbrada ingenuidad, y fin atendej 
‘ á rcfpedos huñiáriñs fu paiecct en lo que le pre* 
guntabao. 

Pero viniendo ya a la principal nointerrum 
_ pida ocupación, que por cfpacio de treinra y tres años 
mantuvo con gran luftrc de la Compañía, augmento 
del divino culto, aprovechamiento de los próximos, y 
(inguiar gufto Tuyo el P. Joan : no puedo menos, que 
admirarme al trscr á la memoria el extraordinario 
empeño, é infatigable trabajo, con que, le dedicó á tan 
humilde, como molclfo miniUctio de Indios; Hn que- 
rer admitir en tantos años ocupación mas luRroía, n> 

apc 


apetecer otro aiivioj ó defeaníbj que el de fervir a Dios 
slsiftieodo á íus amados hijos los Indios, y adelantar 
mas cada dia el adornoj y aílco de la Capillai que fe 
«nti egó á fu cu y dado. . 

Quanto ayando lo -que cu ella hizo, lo fabia 
bien quien tuviere noticia, de que al efnieto.y diligcri- 
CÍ.1S del P. loan, debe la Capilla todas las alhajas, de 
que uía en fus funciones, y. las que continuamente le 
ítiven para fu hcímofura, y decencia, mayor de la que 
fe podía prometer confeguir por si tolo un pobre Rcli- 
-gioím Pero con todo fus tanto ,Io qucwgaftq en ador- 
narla , que folp pudo* hazcrlo dedicando para ello, 
quanto le daba, b el afeito de fus parientes, ó el 9 gra« 
dccimiento de algunas perfonas, que le debían obliga- 
ciones a! Padre, ó la devoción de otras, que conocien- 
do por expcfieocia^quan bien locmpleaba todo en el 
coiro divino, le contribuían varias cipontaneas limoí- 
ñas; que no pidiendoias jamas el Padre jas admitía folo 
con ci guífo de que las avia de confumií codas en alha- 
jar fu Capilla. . , 

j Ni he meoeñer Yo detenerme en referir por 
'menudo lo que en dicha Capilla hízuel Padre, quando 

Í fin hablar lo eíian publicando con los lucientes brillos 
del oro, y vivos coloridos del pinzcl, cinco aunque pe- 
queños retablos, pero proporcionados al tamaño de la ‘ 
Capilla, que coa varias ediatuas, y lienzos la hermb- 
Ican.Y no haziendo mención de un bien curioío ihro- 

00, en que fe coloca ai Señor Sacramentado los Jue- 
ves 



ves Santos, y los dias en qoc por ocafion del Jubileo 
Circular íe deícobre íu Mageftadi paliando cti filencío 
las alhajas de plata, los muchos Ornamentos de ca fu - 
llas, amitos, albas, y otras cofas, que para una pobre 
Capilla de Indios fin renta, ni pie de altar alguno, ad- 
miran por fu valor, no menos que por fu abundancia; 
me contento con decir folamente, que quanto regif- 
tran,o por iu curiofidad, o por lu devoción los ojos i 
quanto firve para la folemnidad de las funciones, que 
entre año le celebran : y en fin quanto abunda para la 
conopetcnce dcccociaí y aíTco de la Capilla, todo fe 

debe al fiogular cfmcto, folicitud, y adividad del 
P. Siles. 

Y por no dilatarme en ponderar lo que fe empe 

ño fu devoción en celebrar varías féftividades, como la 
de la Transfiguración gloriofa del Señor, la de la Santif 
fima Virgen, y Señora del Roíatio.la de fu amante tito 
lar el Glorioío Archangel San Miguel, y otras, que por 
fu dirección, y Cuydado hazian las Cofradías, que para 
fomentar la piedad de los Indios, mantenía en fu Ca 
pilla; roe contentaré folo con infinúar la qoc n^iró 
fiemprecomo fu principal, por fer la mas devota fun 
cíen. Era ella la del pefeendímieoto de Chiifio vida 
nuefira, que hazia todos los años el Domingo de Ra- 
mos. Pata cite día, como para los otros en que avia de 
predicar, prevenía mucho tiempo antes fu Sermón; 
con tal cfmcru, y cuydado, como fi lo huviera.de ha- 
zer en el mas florido concuifo de gente muy encendi- 
da. 


*i 


dá.Proponia brevemente en la Saliitacioo>lo que cojpo 
íu bjiocipal aííüfhpio avia de predicar en el idionaa 
Mcxicanc á fus amados hijes los Indios : que afsi los 
lláinaba cali riempre,qtje íe offccia hábiar de ellos, ó 
ecn clics en ius Sermones. Él que en ella función del 
Dtrcendirñiento predicaba, citaba como los otros lie* 
no de palabras abiaíadas, ciemos afetlos, ponderólas 
rázorícs, y adornado con aquella elcquenciá, que tati^, 
.natural es al idioma Mexicano, abundanre de cxprcfsi 
vas vozcí, y phiaflesmuy cultas, con que declara muy 
al viyo lo que concibe en Iu mente quien las habla. Y 
como en la eficacia de las palabras del P. Juan anima 
dsscon.cl fervor de fu erpitiiu, fe añadía en eftc día la 
ccpícfcctacion tierna del laftimofo cfpeftaculo, que ai 
baxat de la Ctüz á fu difunto Dueño fe les ponía a la 
viftarbaftante por si lelo a mover, y facar de fu centro 
Jos mas duros peñalcosi no fe puede explicar con pala- 
bras la rnocion, que caulaba en los corazones de los 
circocfiancesique deshazicndoíc en lagrimas protrum 
pian en.tictnos afeólos de fu amor cjtucifieado, y en 
aborrecimiento de las culpas, que ^con repetidos 
de Gontricion dctcílabao arrepentidos. Exbotcabalos 
mas con el exempio, quQ con las. palabras el fef voroío 
P. loao á eílas, y otras devotas dcmonftíaciooes : de 
que alguno&.dc los nuestros, que aísilriati por fu devo- 
ción, la lian no menos edificados del .abrafadozcló del 
Predicador, que de l^piadofa ternura de fus oyentes. 

Eftos en otras o.cafiotics pp.ÉolUo fe r tantos, 

B como 


.■•I «H' ,»IJ w... 


I 


lO 


cooio en cftc dia ; pero no por cílo dcfcaecia (jo ponto 
de fus fei vuícs el Padíc; á quien dicicndolc en efta uíd' 
ma Quarcfaia, que podía oroitií fus Setmooesj puerto, 
que cen la cufeímedad epidemial, que fe padeefa en la 
Ciudad, y fus contornos no era pofs i ble que fae lis a, 
fino muy ratos íus Oyentes: rcfpondia con un (auto 
enojo, que aunque fuera un íolo Indio el que viniera, 
avia de hazer, como hizo los Sermones, que acoftuai- 
brabá los Domingos, y las Platicas los Viernes de Qiia 
tefma. Y lo que es mas, ni «un las muchas confefsio- 
nes, á que mañana, y tarde falia todos los dias, fue. 
ron bartanics, a que dcfirtícia de predicar ios diasj que 
los otros años avia acortumbrado : parccíendole á fu 
zelo, que con’voivciíe cerca de las onze los Domingos 

* O 

por la mañana, podía defeaofadarnante predicar a ia 
tarde: y con que losVicr nes no lo ícñalaran hafta un ra- 
to dcípu.s de acabada la platica, la hazia cambien, y la 
hizo fin dexar de íalír aquel día, y todos los otros á con- 
feísidnes por muchas, y dirtantes que fücííen. 

' , A rnas de cíías Platicas de la Qaarefma/alia poi 

el Advichto i os Domingos á hazcrlas por los Barrios de 
crta Ciudad, acompañado de otro Padie, que hazia cn 
ca ftclla no una Platica, patá los que no entendían el 
idibrná Mdxicand, co que era fiempte la del' P. Siles. 
Elle á^ñq avía excitado ci zelo de íu crpifitu una eoí- 
tumbre, que en los immédiatos antecedentes no avia 
pradicado, fcguh folia decir, por juñas caufas; que fal* 
tahdole ahora, rertauió de oaevdíus áutiguas cotieiias, 

ía’- 


\*ri 

I '■ ' 
•X' 


s 


I I 




falUodo todos los DoiRÍDgos con uno dejos Padits de 
tercera aprcbacion á enlcñar) y predicar la Dedrina 
Chíiíliana. Era cicrtíincntc de grande edificación ver- 
lo ir tanalcgrc por aquellos fitios, que ia experiencia le 
avia cnícnado, (cr mayor la frequencia de Indicf: á 
quienes llamaba, y compelía quandq no iban de fu vo^ 
luntad a oif Ja palabra de Dios, que fe les iba a predi 
carijacando de tootado el fruto de impediríes á lo 
menos por aquel rato la tmbriaguez : vicio cafi irre- 
mediable en cfta infeliz nación, que de los mas cnor 
mes delitos, que comete puede fin duda alguna llóraifc 
como ío n>as. principal al paíTct, que funefto origen. 
Ponderábales el Padre la gravedad, y pcrniciofas con- 
fequcncias de cftc vicio, que a nías de propaíTaifc á ma 
nifícfto efcandalo, los privaba tap á menudo de la ra- 

\ I • ' 

zon, y de las fcfitidos, dcxsndolos no íolo corno unos 
biutos, fino jambicu como infcnfiblcs troncos, en que 
como piedra muy ficqocotc del eicandalo tropezaban, 
y íe ofendían lailimados de fu milétia,quantos á cada 
paíTü los encontraban. 

Lo cicito es, que fi de algunos no defarraigó 
totalmente la cosbriiguez; á lo menos la modero en 
mochu iu zcl.o, qoe para evitaren parte U deniasia, y 
cxceííocn eí beber, de que tan dificilmente íe abftic- 
nen los indios; les taflaba lo que fin ofenla de Dios po- 
dían tomar para la falud de íus cuerpos, y fm dañoal- 
gooo de fus almas. Mucho traba jo contra elle tan in 
tfüduciio lamentable abufo de la embriaguez, en fus 

B 2 S V f ’ 



















, -'.T. 



Sermones, y Platicas: pcrQ cra ra vyrtr fd eficacia, y mis 
capiofo ti ffUto,(]iic lograba ca el Confcísíortariojpro' 
poniédo a cada ano co particular Us razoinesi y mídias 
que le parecían rriis poderoíos para quitar en breve el 
mal babito, ó coftjmbre,q!je por tanto tiempo los avia 
tiranizado, y hccno vivir muy agenosdel ser racional, 
que debían a íu Criador. 

Más viniendo ya a la claridad con que en fus 
Platicas todas iiürtraba los mas inculcas coicndimiea 
tos de los Indiosi les explicaba afsi deatrocomo fuera 
de la Capilla , lo que le avia eníeñado la cxpsricn 
cia, fer rnis ncccílurio, y provcchofo a fus al mis. Y 
como lo que mas dcíeabaera, que fe limpiafljn de las 
manchas de los culpas, con las íalu Jables aguis de la 
confersionjá cfta los exhortaba rauy frequenesments 
dándoles no poca luz, con explicarles el modo de ha 
zer la bi en; y enfanchandoics el corazón para que dépo 
niendo la pcrpiciola vcrgacoza.que tanto cílcaga haze 
en muchas almas, crpeci iliiicnte de cilla pobte g ’nre, 
coya rudeza, y ceguedad es á vezes tanta» que defeo 
briendo los mis cnotrnes pecados, oculta tod ivia los 
que no teniendo tanca gravedad, fe le hazen nnuy difi 
cil a fu ignorancia, y vado timof sí defcubíidos. Para 
!oquai, áfnas de lo que co común gritaba en fus Ser. 
mones, y Platicas; piivadamcotc en c! Confefsionafio 
exhortaba, á qoe con generóla rcíolocion, y dcíeo de 
fu falad vomitaíícn el verteno» que rnortalmente avia 
emponzoñado tanto tiempo fus almas. DiligcnciJi con 


■**N«PtÍOTi 












J 


J • 


I 3 

que fue tan copiofo el fruto de confcfsiones bieti he- 
chas, dcfpucsdc avcrfido en algunos por muchos años 
íacfilcgasi y en otros» que aviendo encanecido en las 
colpas, no le avían conteíTado hafta entonces: que fi 
Yo pealara efcribitlo, fuera ptcciío hazer un largo vo- 
lumen» que ocuparan los calos verdaderannente faros» 
que en la coofeision logró fu zeió de pecadores arre- 
pentidos, que rcftuuycodofc á la gracia por medio dcl 
P. Juan hizieron vida muy fervorofa»y ajulVada. Sin los 
mochos, que hailandore ya en los últimos lanzes de la 
vida»petdiendo la temporahaíregararoo la eterna» con- 
fcííaodoíc enteramenté de lus culpas, con un artepcoii* ; 
miento verdadero, y propofito fírme deque íi mil años 
vivieran, todos los avian de emplear en (atisfaccr áí 
Dios, por lo mucho que-hafta entonces le avian of«n-f 
dido con fus/ culpis» que calladas tantas vezes, avian :[ 
paliado de ofenlas á fet ifrcvcrcoies faciilegios,cún qUe ' 
profanando las mifmas fuentes de la lalod, y la vida» 
que Ion los Sacramentos» bebieron por fu mala dilpo- 
fícion en vez de gracia , el mas nocivo veneno fus» 
almas*.- ■ 

Por muchas, que fueíTcn las confefsiones, que' 
debían repetirfe, jamas fe canfaba la inv ida charidad» 
y paciencia, que cxercitaba el Padre muy alegre con 
efíos volurvtatiamentc mudos» a quíends con cipecial 
amor» y cuydado examinaba. Y para que fin tener en 
que embarazatfe pudietah declarar fus culpas, les pre- 
guntaba defde el pttocipíO) quautasavian fídolas con- 

fei- 

' ■ p iai .n fM***”*^ 





feísioncs ; Qoahtas las comooiones ? Y qoaptas de ellas 
al tiempo de cumplir ccn.Ja Igicfia ; advirticndoles/ 
qoe fi co todas las confeísiones, y cotnunioocs mal he- 
chas, avian cometido un facrilcgioi peto que á más de 
ello en las que debían hazer, pot obligarles el precepto 
de la íglcfia (que rm íc fatisfacc confeílando,y comul 

gando facrilcgsmcDtc)avian añadido dos pecados mor- 
tales, uno en la confeísion, y otro en la comunión. Y 
porque la experiencia de cantos años Je avia eníeñado, 
que los Indios cafi ficmpte fe tecoDfilian para comul- 
gar dcípocs de averíe ccnfcííádo, les dccia tambieDjquc 
coofcílaran aquel ottofacrifegio, fi lo avian cometido. 
A más de cfto les preguntaba, fi eílando alguna vez en- 
fermos coDfeíTaroD, y comulgaron: y fi jos aviatj olea- 
ndo ,en alguna de aquellas ocafiopes , abriéndoles los 
ojps.para que conocieran todos los íacrilcgios, y peca 
dos en que avian incurrido cada vez,qac indigñamcn- 
, te recibieron alguno de los Sacratpcncos. Tan nimia 
como eftor y mucho mas era la aplicación, que en fus 
: ,ct)nfcfsiones pia£licaba,cftc zcloío incanlabléCünfd 
íor con fus Indios. Dexaba los dcípucs decir muy dc cí 
paciO) al modo groíTero, qüe les pernritia ío, ignoran- 
i tía, qpC' aliviaba quando era necedario con preguntas, 

; quejes hazia por los Mandamientos, para que pudief- 
I ; fen con mayor, facilidad repetir las cotrfeísiotres, con 
, i que avian callado alguná colpa : y al fin animando á 
íus penitentes á la confianza, que en la Divina Piedad 
. debían tenei del perdón de fus culpas, dándoles (atuda- 

blc 


• f 



■p 








t < j \ 

' ble penitencia) los dentaba tanto mas confoUdoS)quan' ! 
to mas contritos. 

Para los enfermos, que por fu indirpoficion cor- 
poral» no les era pofsiblc hazer la propoícionada peni- 
' tencía» que debían por fus culpas, les íoiicito de perfo* 
ñas piadofjs competente limofnajpara facarles algunas’ 
Bulas, que repartía, para que ganando la Indulgencia, 
pudieílcn aplicarla en difeuento de fus pecados. Peto > 
quando conocía, que el no aver facado Bula era no- 
tanto por pobreza, quanro por dcfcuydo (que en eftc 
punto, como en todo lo demas es moy natural a los 
Indios) les faazia conocer el olvido, que tenían de fus 
almas, de que no cuydaban por emplear ei dinero en 
otras coías, que debían evitar,quando con una corta 
iirnofna podiao aver lacado una Bula, que les fuera de 
tanto bien, y provecho. Y con cfto les daba juntameote 
con la IjmofQa de la Buladla de una provechola, y falo- 
dable eorícecion. ■ 

La que les daba por íus culpas era con no menor 
eficacia, que amor midicodolas fíetnprc, y propoteio-, 

' nahdóias con fu gravedad, y malicia. Pero quando mas 
fe afervorizaba (u zelo, era ál encontrar á algODos,que 
adolecían gravemente achacófus de los incendios de la 
iafeivia, emque por la cercania de la ocafion fe abrala- 
ban mas, que cóo tos ardores de ía fiebre, que ios con- 
duniia. Contra ellos, pues, encendiafe de tal fuerte íu 
erpititu, que no parecía fino que intentaba, que contra 
las llamas de la Iafeivia ptevaiecielTe eUelolo fuego de 

la 






n 






i 

* 



í 

^ lá Talud deUs simas» ch que ardísTu pecho. Dabslesi 
mucha luz con la claiidad» que Ies Uprefcntaba cl .crpe- 
. fo humOj y los negros ecetnos ardores dcl Iníiecno: con 
’ cuyas llamas les obligaba á que abiícran los ojos canto 
tiempo ciegos del amor » que con vertido en odio de la 
culpa» y de la ocafion apartaban ella de si al punto» 
cemerofos de que volvieíTe otra vez á prender iocxiiO' 
guible la llama» que fi iip Te apaga con tiempo en cflia 
vida; permanece por coda una eternidad» abraíándoios 
miferabiemente como negros tizones dcl abyfmo. Ni 
X íeaíTeguraba muchas yezes de las que psreciao cenizas 
apagadas» con el fudot helado de ia muerte cercana» y 
aparentes lagrimas» con que intentaban algutvos per- 
fuaditie» que excinguian ya el fuego>qae vpluotaria 
mente coníervaban muy cerca de si con evidente tieí 
go»de que fin ícntit volvíclTc á Icvancaríc laJlarna., Y 
i ' por eilo á muchos, fi defpucs de avet hecho codo io poí 
fible no conieguia^ que apairaílen muy iexos el peii- 
gto» y la ocafion los dexaba rambicn á ei[os»dcfahucii 
^ dos^dc abrolucion» y remedíoi hafia que «pooieadofc 
como enfermos en manos del Medico, mofiraíleñ ub 
animo rerueico» y dcíeo generofo de la Talud de Cus al- 
mas.. A los que por juzgar bien dU'puefios, daba con 
; prudente cautela la abroiucíon; les decía entfe otras 
caías pata fu deíeogaño» que a no hallarlos tan cerca: 
nos á que la muerte apagara en breve la antorcha de 
fus vidas, podían efiár ciertos» que no los a bíoi viera i 
hafia que coOj Una total mudanza cchaíTe de ver, que 



» 7 , 

i 

ni cenizas avian quedado yá del fuego, en que tanto. í 
tiempo fe avian abraíado, - J 

.Si cfto, y mucho mas hazia con los enfermos: que, , 
pruebas, qué diligencias no haiÍ3,.con loiquc eftando 
(anos del cuerpo, adolccian mottalcncotc en lus almas 
iníelizmcníe captivas, y prefas con las cadenas del 
amor torpe? Fuera dilatarme mocho fr pretendiera de-, 
ciíj lo que hazia con todos, y cada ono de los que lle- 
gaban á íüs pies, enredados en alguna ocafion. Bañe 
decir, que por muchos, que fucíTeo los que lo cfpetaban , 
para confeflaríc, jamás omitía las diligencias, que. le . 
parecían conducentes, para que las coofeísiones que- 
daíTen bien hechas. Por eflo afh a los fanos, como tam- 
bién, y con mas cuydado á los enfermes, examinaba . 
muy de cfpacio, ayudando no íolo á íu poca capazidad, , 
fino también á íu rnemorii, que cnioipczida mas, que 
nunca con la fuerza de la fiebre, apenas dexaba á los - 
miicrablcs dolientes acordarle de lo que avian hecho, 
y á vezes ni aun el picciío ajicnio para ccnítflaríe : por • 
que aquexados de los íntcnícs,y coiuinuos düloresjquc 
padecían en la epidemia,no podían algunos fin mucha ; 

fatiga pronunciar una, u otra palabra. Peto la pacicn- * 
cia, y chattdad de íu amante Coofeílor lo fufria todo 
con mucho gofio, facilitándoles con preguntas, lo que 
pot si no.labian, ni podían dcclaiaij -hafia que muy á 
íathfaccion iuya.y de fus penitentes hazia la confefiion. 

En la qua! uno de (us principales cuydados, era 
ioftíuif á fus penitentes en la Doétíina de oucfiiosca- 

' C tho- 


. “i 


- rS ■ ■ • ■ - 

tholícos dogmas : que Ies declaraba, fin que íc embara^ 
zaíTe b rnulíicud de otros penicentes, que aguardabro; 

ni lo acobaidafic !a natuiaí rudeza de alguaos, a qai:* 

oes etá prcciío uriáj y muchas vezes repetir !a expiier 
cioñ, hada que ál modo, que les pcrmicia fo corto a! 
caóze, pudieran hazerfe capszcs, y eotender lo que les 
badiba pata faivatre. Ni fus fin fruto fu trabijoj pu;s 
lo veía logradoeu los que delpucs de íaftíuidos uoi 
vez, ílegjbar» de nuevo al Confefiionarío/ En c! qua! 
conocía luego los que fe avian confeíTado otra vez con 
S. R. íi le teípoddian lo que ya les avia cníeií ido en 
otra coofefsion : porque conso no íc contentaba con 
dscitics lupeificiairaente lo que debían creer, y cotcn 
der fe dctcfiia coa cada uno explicándole una, V' ot a 
vez los Myrterios principales de nueílra Fee, hafti qu ; 
entendiéndolos fe los repetía, y hazía concepto de ellos 
la rudeza de los Indios : que eran por fu gufto,e ínc'i 
nación ios penitentes, que admitía en fu Goíafefsioni 
rjo. Pues auoque ccvofeíTaba elle Operario amante de 
lof Ind líos, algunas bien, que muy contadas Eípañoias; 
peto io hazia, ó por fer en unas moy ligeras fus con- 
feCsionesVo por aver en otras la intervención de (upe 
riores ruegos, qué debía vcncráf coitio preceptos, que 
lo obligaron d ádAiitif, y contíauar el coofeílarlas muy 
contra lu inclihácíon; dándoles fieniprc el ultimo lu 
gar en el Confefsionarío a las Eípañolas, por mas, que 
merecieran el prirherd en fá coman cfiimácion, por la 
calidad de fus pctfonas.Ni tcaía mayor gufto el P.juan, 

que 


19 

que qujtídc apcíTcrsionadas las Indias dcl.Confeísi»- 
naiio, ño perniitian líegaf a las Eípañolas, aunque fue- 
laode bsn>as ptincipalcs Scñoias : y po( cHo las que 
ya lo fjbian no llegaban» fino es quando no icnian lo- 
diás, que Ics prcfitician. Y lo mas, que hazia en favor 
de Ls tlpañolas, cía prevenir las que vinicflen en día, 
y tiempo en que fin liazcr mala obra á íus Indios, pu- 
dic íTen cenfeflajíe para comulgar, quando ay ia cfiifcana 
alguna fefiividad. En fin para confefiar Indios, no era 
meneñer mas, que 3 vitarle al P. Silesiy acudía con gran 
ptcítrptuúd, y gufi:6 aísi dentro, como fuera de Caía : ; 
tacto, que fi alguna vez fe le preguntaba, fi podía ir ’ 
por Ter ya de noche', le cauíaba notable rcntimicnto la > 
pregunta, y acudía diciendo, que como facía para In- 
dios r.o tenían, que ptcgontaile, fino fcñalarló á quabi , 
quici bora,qüe íuciadcldia,ódc la noche : peto para 
la gcñte de razón fe cícufaba fiempre con unainvcnci 
ble cot flancia, y aun procuró varias vezes exonerarle 
de las potas Eípañolas, que confeíTaba. 

. De eftc atnor, que tenia á Jos Indios, nacía la| 
puntualidad con que ¿axaba todos los días al Confíf- ; 
fionario, que tomaba muy de afsicnto efpcrando, aun 
quando no avia quien llegaíTe á confeílatíe^ hafia que 
obligado de la ncccísidad dé íu cftoniágo le era precifo 
fubtríe ; pero baxaba luego fi lo llamaban» ó quedaban 
algunos aguardándolo. Les días ordinarios (e (olía efiát 
baila poco mas de las ocho : y los dias cq que venían 
muchos, ó por fer tiempo de cumplir con la Iglcfia,ó 

C % por 


... ^ , 


xa 


por cjafa de algaaa feftívidad cfpcciál, Baxaba dcfdc 
el di4 antes por la mañana, hafta cerca de las dozc: pi 
diendo (jenapie licencia para no a(U(lir con la Com 
.manidad en ci Refectorio, al tiempo de la primera me- 
jfa : y a la tarde hifta que, ó ya oo avia a qaico confeí 
jíar, ó por eftir cercana la noche, le era ptecifo cerrar la 
Capilla : á U qual volvía pot la mañana á reconfiliar 
quantos Indios! é Indias venían. 

Interrumpió alganas vezes cita fu tarca/alicodo 
fuera de fi Ciodad en buíca de mas dilatada carn eo, 
que encontró íu zc!o en los Pueblos de «ftcObilpadj; 
en que por lo menos dos vezes hizo Mirsiooj empican 
doie con incaolable rezón en predicar, y confcííar a tus 
Indios : que es la única noticia, que por a ver pallado 
tanto tiempo, ha confervado a la memoria de los q >e 
tuvieron, ó pudieron darla de citas fus circulares Mii 
(iones. De las que hazia todos los años en nueítra ha 
zienda de S, Geronymo fabemos, que publicando los 
Jubil eos de las Doóltinas, y Ndifsion predicaba rodas las 
noches á los Paítores, y les explicaba la Duótrioa Chrií 
tiana : la que preguntaba a cada uno de ellos en partí 
cularj quando (in faltar alguno venían pehfaudo íolu 
en el temporal inrerez de Cu falario, al de ajufte ac (us 
cuentas*, y fe veian obligados por el P. Juan á aj.iftar 
"las de fus almas con S. R. y mirando pot la cfpnitaal 
ganancia de los Paítores» que atendía, como ovejas de 
íu amado rebaño, fe informaba muy bien quienes eran 
ios que la íabian, y quienes tío. Y para que los que la 




Igno 






- •* • 


2 í 


ignorabao pudician fácilmente aprenderla, ácfpues de 
feprehendoles fu dcfcuydo/cncafgíba á los Miyoído- 
mos, que covicílcn cuydado alia en fus Paftorías de po- 
nerlos en compañía de otroS) que la íupieranjy puJic- 
tan cnfcñarfcla de noche, que es el tiempo, en que por 
juntarfe los Paílores notcniao cícufa, que alegar, ni los 
anos para ao éníeñafia, ni los otros para no apréndecia. 
A. los muchachos para que fe ahcionalíen a venir á la 
Dócil ina, y la aprendieflcn con cuydado, Ies daba fus 
mcdiefiiios, y les compraba fruta, que es el atradívo 
mas poderofo en la pequeña edad, que con el interez de 
la goloílna, laboreado fu paladar apetecía con ancia, y 
baleaba diligente el faludable pallo del alma, que es la 
Doctrina Ghfiftiana. 

Con los Pallores, y adultos a quienes la fuerza 
del precepto obliga á fullentaile con el alirnénto del 
Cuerpo de Chtifto;quc no han recibido todavía, quan- 
do vienen de fus Paítorias, 6 por impedirles lu Ocupa- 
ción, d por hallarle al tiempo de la C^arefrría en Cura- 
tos de lenguas etlrañas, hazia el P. Juan, que vinielíen 
quanto antes á confeíTaife, pata cumplir con la Iglefia 
lo roas breve, que le pudiera, Pero la Comunión gene- 
ral, era el dia de la AíTumpeion de nuePira Señora ; en 
que levantándole el Padre muy de mañana, le ponía á 
rccooíiüar á los que ya confclTados, qúeriañ por fu de- 
voción comulgar, y pallaban de ciento lás Formas, que 
en folo aqueidia fe gaftabaci : que para una hazicoda, 
quien no vé fer mas crecido numeto, que 11 fe confu- 

mierao mil en una Ciudad? 





De Ifl Hezienda de S. Gefooyqio, peflaba á la Je 

Buenaviíle a continust fu MiíticD : y a¡niás.d^) t^aba 

jo, que tenia en . confcííar, comulgar,. picdicai, y eníe 
liarla Dodlrinaj como cnS.Gcronymo, padecía la in* 
commodidad de la vivienda, la inclemencia del tem- 
peramento, íu3vi(an,dolelo todo la (antaunclioacíop, y 
amcficon t|üc miiaba a fus indios ; en qüicocs como 
fe regalsoa, y íatisfacia el zclo de fu tfpiriht, no quería 
admitir ñ le ofrcciao algo de regalo en S. Getonymo, 
para fuplit la falta de aísirtcncia.qüc en la otra hazico, 
da cta ncceílaría} por no ayer gente de razón, que pu- 
diera afsift/ílc. Ni qoifo jamas admitir una volante, en 
que con algún defeanío pudiera hazer el camino; v es, 
que como tenia todo fu alivio en el trabajo^ folo con iri 
en poz de fus Indios, le parecía tener en el bien, que á 

cofta de tantas fatigas les procuraba, fu defeanfo., 

Goociuirfa píovccholamentc en arabas bazicn- 
das la Mifsion, fin averíe detenido mas, que lo precifo, 
volvía muy guftofo á fu amado recogimiento de cíle 
Colegio, que icconocia, y miraba comóá centro de. 
fus afedos, y tbeatro principal de íu zelo, nomenos, 
que de íus virtudes ; con lasqualcs hizo mis aprecia- 
bles, y gloriofás Tus fatigas cfle iocaníablc Operario; 
que co medio de tantos miniífcriosj no fe olvidó de sí 
un punto. Ni podía íc* tan grande el zelo de las Almas 
agcnas, fi no lo hpyjcra fomentado con el aprovecha 
miento, y perfección de la íuya ; ptcdicacdo á quaotos 
Iq tíStabaD, y cdíbcandqi qpapto? lo conocimos, con 

^ V' / , 

T f ‘ 't ■ el 


i 5 

cícxcmpUf 0»occdcfí qacíí«mpre le obrcívamos^ Por 

qbc fibicn cs vctdd. qoe (□ jiumilde cuydadofa fc 
cato fe clWcrófKmpic có ocultarlas mas de íus viriu- 

desuno pudo jamás encobrir íu modeftia el conftanní 
fcfvóíoio rezón en la rcgtilar obíec</áacÍ3i y debió la 

admiración á todos, los que lo trataioíi en fu novicia- 

do, co las eftudios, y mucho mas en elle Colegio, que 
por el cfpacio de treinta y nueve años continuos, mere- 
ció fTozailo firvoiofo Opctaíio, y exetnplat edííicativo 

l 


De quien varios preguntados lo que fabian de 
edificación, todos cafi con unas mifmis palíbras, rel- 
póndían uniformes, que lo que podiaí» aíitmaí era,' 
avcí fieniprc obfervado en el P. Siles, un nairmo coní- 
táote fér vorofo thenor de vida, fio averie notado, que 
dcícaéciífa en tatos años,ni de lu infatigable aplicación 
a los min iílcíios, crpecialn>eotc coo los pobres Indios, 

ni del cxcmplar píóccdcr, que le obíervaron dcfde la 

pí i mera vez, que lo conocieron. Y es, que como la 

conilancia en la virtud', es la que da a ella el mai íu- 

bido realzó, con que (e aquilata ÍU" valor í no podía 

menos, que íoáateneiríc firme, v conrtsote, quien fien- 

do» como era vcrdadcrameDte virtuofo,cftavo fiemprc 

muy ageoo de olvidar, ó qncbrantai los pff>pofiios,que 

una vez avia concebido, defpoes de nruy meditados, fu 

fervor. Y cierto, que fu confian cia fue có todo tan 

grande, qoe íc podía decir, y aun folia decir uno de los 

oue mas lo traiaiOD.'quc el P. Siles quanto hizo un di^, 
‘ * ello 









=flo h«i» wái>s los dias : jorque hizo un JÚo. haziato. 

.^OS los anos, el modo eon-qiic fe portó eo Una oca 

1‘onicrael milmo con que fe avia portado, y (e porta- 
Ma íicmprc, que fe le oftccicra a aquella, ó femejante! 

ocafioni cn fiq lo que hizo.uoa vez, ello avia hecho, y 

^Via de nazer fiempre, 

^ Y aunque eíU furara conftancia icfplaodcció 
ptincipalrocntc en aver (como infaiigablc Opcfarío) 
cuydado tantos años ios Indios, y Ju. Capilla; pero es 
no menos digna de admiraifc la fingulat puntualidad, 
que mantuvo en hazcf fus cxctcicios cípititualcs, fin 
averie impedido la molefta continoa enfermedad de 
diatrhéa, que padeció mucho tiempo, el q no fe dexara 
de levantar codos los dias á Us qoatro de la mañana a 
tener fu oración, a decir deípues íu Mida, á ccnfcílar, y 
á hazct todas íüs demás diftribocioncs ; que aunque no 
dexo cfcriias cn^ el papel, las conferva la memoria de 
algunos, que á peíat de fu humildad las obfetvaron. 

A más de la hora de oración, que fe acoílum- 
bra en la Compañía, y el P. Juan tenia de rodillas, aña- 
día fu fctvor todos los dias otra media hora, que iba á 
tener n la Capilla de! Colegio antes de tocar á Letanía. 
Sobre tarde como á las tres entraba en una dc lasTri 
bunas de nueílra Iglefia, y ponieodofe de rodillas cfta 
ba con notable devoción, ó vificando los Altares, ó en 
oración mencaiyo haziendo uno, y otro; que para todo 
alcanzaba el tiempo, que le detenía. La Míífa no dexó 
fiquiera un diade celebrarla) ni por fu continua iodif- 

‘pofi* 





V.** . «-♦‘J ^ 


.•>«. « 4 % •^‘K^ 


poficion , 4c. por icj dc^iafjado canfao- 

cio, fli por rcfarcir el Tucñoi que á vczcs le quitaban las 
ccofcfsiones á que lo llamaban de uochc> ni por tener 
que caminar, ni por cofa algaoa;l'ab.emo;,quc omitiera 
una fola vez la Santa Mi ffa. Npíc acababa con cfta fu 
devoción: porque yendofe a.c[ cho^p de nueftea Igle- 
fia, quando no tenía gente en íii Capilla, quq confef 
íar, cftaba porefpacip de media hora dando gracias, y 
oyendo juptanicnic ia MjíTa, que en el Airar mayor fe 
decía Í:o aquel tiempo. En los exámenes de conciencia, 
quebaziados vczcs cada dia,cra oo menos puntual, 
queen la Oración. , , 

De la dcvocibo con la'Saótifsima Virgen, ooá 
dexb baftaotcs pruebas, en U que llaman ordinaria 
mente la Piifsima, y eo el Rofario, con que de rodi 
lias la Taludaba todos los días. Repetidas vczcs al dia lá 
veberaBa con el Ave María al dar la hota, y. fierapre, 
que pallaba delante de alguna Imageo fuya ; eípecial- 
mentc iohazía al (ubir, y baxar al rcícciorio, qoando 
áí affcntatfe con la Capilla de Lorcto, que ay en ella 
Ciudad, fe hincaba en la puerta de la cícalcra, y como 
Angel, queVaxaba, y lubia tantas vczcs de Dios á los 
hombres, y de los hombres a Dios, decía la Salutación 
Angélica a MARIA Señora, myftica Eícala dq Jacob, 
en lu Santa tala, donde avico, dofq Dios hecho hora-' 
bre, vieron con jácob el Cielo, abierto los hombres. 

N ■ ■■ ■ ,, ,• i* , .. ‘ ' ■ t 

Efteodíafc también la devoción del Padre, a venerar la 

_ • j. ' jr r f 

Pafsion dé Chriíto coa iü Ohcioi y con la CamandRU, 

D fus 


I V 4 « 





r ■* v..ví-f ~i 



2<r . , - 

fus facíátiísim§¿ 



Santos con fus Novenas.* Enticlosdcroj íc (inguíarizó 
fu afeólo con e! Tliaurhaturgo dé Padua S. Antonio, á 
quien por fu íoIicUud) y diligeacíá fe fe caneaba úna 
MiíTa los dias de Tu Tíc¿cna,^uc offccía en compañía 
de mucha gente piadofaiqüe idoploraba» cohio tan po- 
derofa fu intcicefsioo. Dos (oíos dias quedaron dota 
dos . peto dexo aflegurados los otros en la abundante 
ica'finca de la piedad devota, quc'Gendo tan d'randc 


con el SaniOitisnc aíTcgúradbs cíie para fu 'Í*fc¿ena los 

anúdales cultos» con que a competencia pretenden ce- 
lebrarlo» G^n mas obligación, que la que les di£la el 
afedo á fus devotos. ^ . ■ ; . , . 

• • «I ’ * 


Entre tanta devoción, no fe defcuydo el P. fuan 
con la obligación de la lección efpiritual, para laque 
entre los pocos libros de fu pobreza» eran los mas clpi- 
rituales^ y los otros de, materias morales, ó de lengua 
Mexicana. Que para perfccciooaríe en efta» y no olvi. 
darla lera todos los diasalguna cofa, apuntando bs pa 
labras efpccialcs,quc encontraba, para que de (u trabajo 
pudieran aptovechaitíe otros de los que fe aplican ai 
cGudio de la lengua. Porque como fu défeo era de la 
gloria de Dios, y bien de les Indios, no queria ocultar 
avariento el theforo, que commuoicado podía fervir 
alguna vez a los que con el mi(mo defeo cooperaban a 
' fu intetsto. Y conociendo, quan necelTario era a fu 
cxercicio cl cfludio de los libros morales, principal 
mente los que cratao lo pctccnccicncc á Indios, regif- 
i ' traba 

■ ■ - „ .. mmmmm 






J? 

traba todos los días uooi ó muchos caíos por rcfíczcar 

í*; ■ j 'i I *V * 

la mcrooiia de lo que ya otras vezesavia Icido^óaprcn' 
dcf aiso de ouevoa Con cito loero una tan rara expe- 
dic!on/quc no era rocDcft'cf mas, que p,xcgunrarlc,para 
que á el pdoto icfpondicra lo que en qualquicra acón* 
tccimicnto fe podía pradicar. Satisfechos de . ella expe- 
dición defP. Siles varios de lósnueftios acudiao con 

i , . - . ‘ ; *■ ’ .A ' ■/ 

S. R. co las dudas de (us cóhcieocias, y le pedían icio- 
kcicn r ara Ics cafos dificulloíos de otíos, que por si, ó 
por los libros no fe atfcvian á.dtterrninsr. 

Eh las diftíibiJcióncs rclieioías, fue admirada 
de todos la pühtaálidad con que acudía el P, juan, (ín 
faltar alguna por mioima, que fuefle, figuiendo en 
todo la Conímunídad, fin querer oi admitir exemp- 
clon sigúo'a Jiára álivio^dc* fu trabajo, y de fus anos. 
Quando por aver muchas confebiooes, le era preciío 
deteneile en el Cónfcísionaiioal tiempo, que la Com- 
munidad iba al refedorio, era fiempre pievinieodofe 
antes con pedii licencia. A la quiete de cada dia, que 

P ra aleúnds ch vez de alivio fitve de moleília, no (e 
le notó, que faítáíTe alguna vez : porque , para no ir a 
ella ios dias e/t que cRaba el Jubileo Circular en fu Ca- 
pilla, pedia también licencia, y con el pretexto de coy* 
darla mlchtiras'comia^ Sacriftao, tenia el Padre íú 
deifeanfó ctí cjíiar delante dcrDivinó-Sacramcnto, en 
Oración. 

E| recogimiento,. que guardaba en fu apofeoto, 
fue no menos admitabíe, que Ja, puntualidad en acu* 

^ 0 -^ ....a,. 


^ i 




.> . • •••< V.. 


ér*.4 


■#.&. ''.^u|f :;. 


i 8 ^ , 

dir a las díftfibucioñcs. bc eí noialía' íi no cri 
do de !a ncccísidad, de lá obedíeacíii ó de la.chaíidai 
para vifitar los enfermos, darla bicó ven ídaVÓ cinara- 
bien a algiino de los oueftros : lo que brdinariam 
h;52ia en pie, y fin detenerfe m3s, qac lo^prcciío para 
no incurrir en alguna falta .dejtencipn, a.qíbani j jd 
cíigioía. Eran oauy contadas la? yiíu«i^u^ 
los de afuera, de quienes ccinó. vivía tan retirado le 
cofrcfpondian, y hazian un grande obícquio en no 
ocupar 1.8 con vificas el tiempo, que como dice uno ds 
ios que ma? íe trataron, ni perdia, ni . házla perder i 
otros : y per eílo también losbucííios rara vez lo vjfi; 
tabaoí ni ios admitía mas, que por e! cqníuslo ffpiíí 
tual,que bufeaban en S. R. ópór otrofertiéjante muci 
vo de que fe valían, aunque raras vez’cs algunos, para 
que con ía puerta de fu apoícnto le franqueara c] P.'juán 
la de fu corazón, que por el alivio de los otros difDen 
faba a vezes el inviolable retiro, en que tan giifioío fe 
hallaba íu humildad, que parece queria ocultariV a sí 
mifma cafre las otras yirtudcs, que rczclofa del ayr^^^ 
la vanidad, procuraba defender con diligente íccafo. 

Más como íc llevaba ios ojos de todos fü humi! • 

qoeref éícchdcila, lo miímo, q'iVé qoercf 
intentar ocalta'ffe dcncib.de la luz. Toda fíi vida em- 
pleada en c! dada luftrofó minífiefió de Indios,’ es la 
mayor prueba de la altura á quQfubió fu profunda hu 
rnildad. Huyó fiempre copftante aúb la fombra de, 

qqalqqier honra tánto, que por lo que tiene de cRima- 

cioii 




./■ — 


rrr. 









w— — ¿i— — — —— ^ 1 > .■ ■ . - 

I ■ ' mmmmmmmm 

cioñ el oficio de Cooíultor, fe cfcuíaba de el quaodo 
podía, y fe holgaba de do quedar algunas vezes íeña- 
ado para él en la vifiia, A iníbocias de fu huniildad 
huvíeroo de condeíccndcf Ioü Superiores, adn>itiendo!e 
la propucfla de !a Patente ( y fue la primera, que vino 
de Roma) de Rcílor del Colegio de S. Gregorio de 
México, y ei Vicc Rcéiorado de clic Colegio, que le 
encargaba ei P, Rcílor, dicieodolc, que lo hazla por 
tftar íatisfecho, que fu grande Religión era la que avia 
de cooícrvaija,y aogmeníarla con fu cxcmplo en los 
otros; pero de todos íe fabh evadir con las razones, que 
le dictaba íu humildad defeofa mas de obedecer, que 
de mandar. Ya dixc la repugnancia, que tenia de con* 

fciTar EfpañoIas, por no hallar en ellas el abatimiento, 
y ddpfccio, que tanto le agradaba al encontrarlo con 
abundanciacmpleado fülo co íusindios; con quienes 
corno gente humilde, y fencilia guíbba de tener íus 
converíacioocs/quaodofe.lo permitía fu tarea. Sentía 
notsbietijeatc los aplaofos, que tenían tan tnerceidas 
fus gloriofas fatigas: y dicieodolc el P. Redor una vez, 
que á,S. R. le concedería muy guftoíd quanto pidieíTe, 

por merecerlo aísi el empeño, y aplicación con que fe 

diíba á oueftros mioiftetios, líenandoíc de vcrc»ucnza 
h iütcrrompid diciendo, que no lo ilcoaffc de* vaot* 
dad; porque avia menefter poco para cogrcíiíc, y peo- 
íaf,quc hazia mucho, quando apenas catnpÜa lo que 
era de fu obligación. ^ ^ 

Del mifmo afedo de humildad, oacia el oo 

que- 


30 








r* 


qiícrcf, ni adjtíícif forjen, que le ofreciao coq mochb 
ifiíjanciás algunas pcílonas,qüc defeofas de fu aliVio, 
rccibinao favoi a qualquicr hora» qué io pidienéjpcro 
folameritc lo admitía quando por eftár aóluálmcDte 
lloviendo lo obligábala ncccfsidadi y no la cornrnd- 
didad} o mucho menos la oftcntacioñ. En¡ nueifro rc- 
fetloíio tenia baftantc campo para lucir íu humildad» 
que poniéndole a los pies de codos, befaba muy arhe* 
nudo los de la Conimunidad : a quien indefeóltbie» 
mente lervia todos los Viernes la comida. La íuya eres 
vezes a la íemana, por lo menos, dexaodo la nicfa la to- 
maba en el fuelo. Quando fe llevaba de! Colegio á la 
carzcl la comida» delpues de a ver reparrido a ios hom - 
btesi la llevaba á ías mogeres, que avia prcías, fiendo 
el P. Juan el que voluntariamente fe pfjccia áícrvirjy 
cuydar ho Tolo de que alcanzsíTe para todos los de la 
carzcl» fino tambien.de las que en cfla Ciudad llaman 
Recojidas. Quien tanto gufiaba de fervir á otros, oo es 
mucho, que asi mifmo también íe fitvicra. Podía el 
P. Juan íin reparo alguno valerfedcl mozo» que tenia 
para cnydar fu Capilla» o de otro de los que ay en c) 
Colegio : y ni para hazer el chocolate» ni para limpiar 
los inflrunientos de que ufaba para batirlo» ni para 
calentar por las mañanas el agua, usó de fnvicntc al* 
guno» fino que rodo lo hazia por si mifmo» procuran' 
do fener un poco de carbón de! que íobra c el horno, 
que es el que fuclc ufar lá gente roas pobre. Hailaronfc 

en fu apofento» aunque apagados cftos carbones» p^to 

fa^ 


é 


falieódo Je ellos un claro refplan Jor Je la humílJid, 
á quien Jaba mayor luílrc ia pobreza. 

Viitud, qae amaba como M idíc a fuer Je ver- 
dadero Jeíuita el P. Juan, que teniendo licencias gene- 
rales, que le concedían francamente ios Padres Provin- 
ciales pata recibir, y difpnncr larisfechos, de que quan. 
to le dibao todo era para el cuíco divino, y no para c 1 
uío de fu perfooa ; no obftaocs ie pedia una, y machas 
vezes á Ios5 jperiores immediatos : y lo miímo hazla 
para recibir, y dirtribuir las limoínas, que le daban> 
para que por fu mano (c repartieran a los Indios cofer- 
mos, diciendo, que aunque no faltaban Authores cla- 
ficas, que eran de opioioo no ícr oeceíTaria licencia 
para eftas cofas; pero qqe lo mas íeguro era pedirla, 
como mas conforme á la pobreza. Renovaba al princi- 
pio de cada mes con notable puntualidad fus licencias, 
legan la loable coftumbre de cíU Santa Provincia. 

Las vc 2 cs,que fue Vicc-Rc¿tor dcl Seminario de 
S.Gcroaymo,no íc valió janits de la licencia, que le da- 
ba la authoridad de! oficio» Ni medio fe atrevía á gaf- 
tar en el ufo de fu períonaty aun íabemo$,que de tomar 
lo picftado eferopulifaba tanto, que fi al citar en el Se- 
minario lo necefsitaba para fu Capilla, venia por el al 
Colegio; y lo mifmo hazia íi citando en efte, le pedían 
algo para el galto dcl Seminario: fe iba a eíte, y daba el 
dinero de los Colegiales, para fus Cuiegíales;c 0 mo el de 
fu Capila,para fuCapillartoinandogultoíocl trabajo de 
ir, y venir fíempte; que fe ofreciera, por patecerle a íu 

eferu- 



cfcrupulofa conciencia, que era eOb lo mas ajuftado a la 
íanta pobteza. Ocro cafo focedio en que moílto bien, 
quaniaeta en cftc punto fu obícívaocía. Llamado de 
un Colegial enfermo, fue de cftc Colegio uo Padre a, 
confeíTailo. Acabada la confeísion llevó el P. Juan con 
rcligioía atención, y charidad al CoofeíTor á que def- 
cactíara en fu apofeoto, y por fer hora oportuna !c ofte- 
ció un poco de vino, dicicndoic, porque lo admitiera; 
que bien podía tomarlo fin cícjupulo, que no era del 
Seminario, fino que para ufo Tuyo fe lo avia dado un 
bien hechor. Con lo qual quedó muy edificado el Con- 

ícfTor, viendo la delicadeza con que fe portaba el P.Si- 

Ics, aun quando parece, que no tenia en que cfcrupuli. 
far el Rcílor mas obfervantc. 

Donde roas rerplandecia fu pobreza era en la 
eftrechez de fu apofento, en el qual como eran tan po 
cas. las alhajas del Padre, quedaba logar baftance en él 
para guardarfe la plata, cera, y otras cofas de fu Capilla, 
que era no se fi diga la que enriquecía, o la que enrpo 
brezia a fu Capellán: pues ella como única acreedora 
tenia el derecho, y la poíTcísion de quanto tenia, ó po- 
día tener el Padre. C^ica para adorno de (u apofento 
pufo unas eftampasjias mas tan ordinarias, que erar» 
cortadas de algunos adiós; y afti nó tatrto ícrvian de 
hermofear, quanto de teftigos de la devoción, y ora- 
dores mudos de fu pobreza. Sus libres eran pocos, pero 
todos ncceíTarios para fu cxercicio. Sus Breviarios b‘ 
menos, que tenían, era fer pequeños, y fin algún ador 

■ ' ' . co. 










• * -V 

, • • : , ‘35 

no, o cóaifroílüra. Lo que mas admito fue la antigüe 

dad de ía inipfcfsioh, que era del año de i (>79, pudícn* 
do tan facilmiente cúnícguir otros mas nuevos, y que 
para íu canfada vida tuvieran rnexor letra. Nilón me- 
nos dignos de admirar los ícgiftros de íus Breviarios, 
que eran unas pequeñas cedulitas, y algunas vitelas de 
aílo, de las que, dcfprcda ya por fu tozquedad aun U 
devoción menos advertida, y mas codicicfa de les mu- 
chachos. Dió-lc una vez íu Madre un Santo Chrillo de 
hfonze, que deíeandolo el Padre por la loduigenciai 
fcfiftiouna, y machas vezes ádmirirlo: porque tenia 
unas pequeñas cantoneras de plata, hada que noticíofo 

uoo dc lés Superiores diciendole, que aquella plata era 
decente ornato del Santo Chrido, le (uando, que pues 
fip faltar á la pobreza podiadár aqucl gudo á tuMadre; 
lo rccibicíle, y aíaíle.* ' 

Tenia ede verdadero pobre de eípiriiú un^nota- 
ble definterez, no folo cno las pocas Señoras, que con- 
feííaba, finó coti otras perfooas acaudaladas, y paiicn- 
tas luyas, no admitiendo las ofertas, que con indancias 
Ichazianjy loque con foia una ligera iofiouacion le 
dieiao muy godofas, dicicndolcs á todas, qué fu Reli 
gion le daba quanto avia meneder, y que con ello 
edaba muy contento. Y yaque el Padre 00 lo dccia, lo 
decían todos; que no lolo fe contentaba con lo de la 
Caía, aunque fuera á vezes lo peor; fino que no abrien- 
do íu voca pata quexaríe, ó murmurar loque le da- 
ban; la tenia tsjn bien cerrada pata pedir lo que avía 




t. 


V • 


34 

mcücfter, 


r' i » ' «• 

i. * 




.* -! 



ÍO} los 


efc¿l;os de iafanta pobiezá^que nos encomiendan nucí 
tras reglas. ^ . 

Cuya exada cbfervancía« es la mas calificada 
prueba de fu obediencia^ Eocre los pocos libros» que 
tenia era el de las reglas>cl de iu mavpr aprecio: no fe le 

I ' ^ t a I ^ 

paílaba mes» que no las leyera para refrescar la metno 
ría de lo que debia guardar y ..como amante zeladdi 
de fu obíervancía» la procuraba no folo en si mifmo, 
fino también en los otros lasvezes^que íupiia de Mi 
oidfo. Ya dixe' arri 



icia» con que 

acúdja. á todas las. difViibucioocs. Á la de la quiete^ 
no Tolo afsiflía quando comia á primera mefa» fino 
aun quando» ó por aver férvido» b por aver citado 
en confeísion» comia á (egunda : que luego» que cfla íe 
acababa entraba en aquella» afsi> por fer di(l:ribiicion) 
como por aver iníinuado el Superior» que debian acá- 
dit aun los que comian á feguoda mefa. A los Superio- 
res todos' íniiraba con (íngular ícfppdo, que en algunos 
por fer de mucho menor edad» que. el Padre íe hazia 

r » • . » 4 • I ' ■ -i. / i 

mas reparable. En íieodo orden» ó determinación de 
qualquiet Superior» bailaba para que íu obediencia lo 
aprobara ; por mas, que a pttps pareciera, quc.íijas So 
pcfiotes .oyeran fus ra20ocs,.dctcrmio>arua otra cofa. 
Mis el obediente Padre atendiendo folo á fu obliga 
cion» que.cta obecíecer».dccia: Alia los Superiores la 



Aun 



re- 


guotabao fu parecer én algún punto, rcfpondia tan 

-age- 








mK 0 


- i' 'Ü- - 

V-. w-> _ • ■•'. 

-’ -.v- '^ ■ ‘ -■■ 

'« ’ ■ 

vr V-'V ■ 

.'■n '\ • •■• 

":vi 

* ' / . * ' 
■/'*'* 'VK ' ' - ■ r ■ 

/J '-■ i- 

■.*: -'u .... . 

"v /'--í- 

y;; 

• .7 •' ' ' ' V*-'"' 

' í .' ■■: ■' 

- 1 '- ■ . * ' • 

*■•. ^ ' i; ' • ' •; - 

■■ 

^ ^ . ' . 
i"*-.' 

-'• v.- . . T-lt - . 

:. i’^'-^V: '■ . • •''■•. ' • -'. 

' ' ■ 

, ~- 

-:V ■' 


' : : ’ iC' ■ 




V 


'-•: 


v^.l • ^<v> • ' 

*. - • . ^ ^ 


- . í • 


^ ••'-•.v ".V»i ^ « S*’ t ' 




. r' . 77Sfj'.' • » - ^ 

- : V ¿i. -' fc-- *■ •* :-. . 

• 

1 ^ -iP^t ‘-V 





'“•¿>^'^■•** 4 » - -••-■ -V 






‘*»?v • 


: , v-r .--v- fí 


y, - Vv 




•". TJír; •?’ 


• ■» * 




■ V «W- '> ' -C. • ■ w^/' '■ '* - 7 


;>•, •■ /...y 

77 .. a 7 .'^- Á 

,- 'éf': ■ V '- . , . ;;. ■ 

. -*■■ .'7 


.Y- *’ .-, . ^ -.'• 

' ' '!. . T^_ 



r» "■-'í' 


30 


Eo la vutud de U cañidad, foc fingolar c! qac 

pufa pira coarervatla KC vitando la fatniliaridad con 
pcrfonas ds dií^ rente rci|Q :a^ el , 

bien cfpifitaal de íus ainíSs,ó’por 06 incorrir en alguna 
falta de prccila urbanidad, hablaba, ó vifitaba,cía con 
la rnayoí brevedad, que podía;, obícrvaodo un fummo 
recato, y modettia ea íus palabras, y acciones. Fue tan 
nimia en elle ponto fu circuDÍpcccion,que cncontran 
do una vez en una calle de México á fu Madre, fio de- 
tenerle á fiiudarla, corno fi fuera alguna muger eftra. 
ña, que 00 conocía, quítandofe el fonabtero fe paño 
adelante, con intención de darle dsfpues íatisficcioo, 
como íe la úio diciendo, que 00 eíltaniíTe aquella, 
que podía averie parecido falta de atención ai reípsílo, 
con que la debía mirari pues lo hizofolamente por cvi. 
tar U nota, que podía ocafionar el verlo dctcoeiíe á 
hablar con una oiogcr, que no podían fabsr todos, que 
era íu Madre. Qtiicn oyendo la razón de fu amado hi- 
jo, quedó no menos fatisíccha.quc edificada. 

^ ‘ A cfle grande jrecato añadía las puofantcs cípi» 
ñas de la moitificacion, para defehU de la c^ftidad,que 
como roía, DO fe halla fino entre la afpcrezé. Y dexan 
do, por cllár ya dicho, lo que fe maitificaba en ir a 
muchas, y diíiíntas partes á coofcfsiqñcsi de m ii. hos 
años las mas : fin amedrenfario, ni con fus ardores el 
Sol, ni con fus inclcnicncias el tiempo, ni con fu con- 
tagio la enfermedad, ni con ia molcHiia de la hora qual- 
quiera, que fucile la contiouacion de tantos años, en 

que 




o 



; .37 

qae logro baftaotesocafiónes para cxercicar fu pacien- 
cia en ioi^ruiir^ examinafi y tolerar muchas cofas á U 
ruí^ixa, y hada ahora no pulida cozqucdad de fus peni 
rentes ios Indios^ que rodo era una no pequeña moiti 
íícacion» diie foiameote algo de las peniteociasj que le 
pudoradréai la diligente obfetvacion a fu recato. £(• 
metófe en ocultar) corno codas fus virrudes>el rigor con 
que maltrató fu cucipo: pero quando no lo huviera 
dcfcubieico el ruido de los recios golpes» que percebiao 
de noche los que, ó paílaban, ó vivian cerca de íu apo* 
lento; bailaban las fcñales, que ai mínidrarlc en fu en* 
fertnedad algunos medicamentos, diviíaton los enfer- 
meros*, para perfuadiroos, que no tendría ociofos los 
indfumcntos de cilicios, y difciplinas, que dcfpues de 
fu rnuertc fueron los que fín hablar eflaoai) pubiicaQ* 
do las pcoiccncias de fu vida. Todas fe podían decir, 
que eran íecretas : pues aqn fu rata abdineocia, que 
no podía efeonder acoda laCommunidad co la snefai 
quitándole el nombre de mortificación, y pcniicncia, 
intentaba difimularia con el de nccefsidad» á que fu 
debii edomago le pteciíaba. Cafi enteras dexaba ia$Í 
viandas en el refedotio, con el pretexto íaoto de amor 
a íu íalud, que fietsdo robuda para el trabajo, folacueo-^ 
ce la quería delicada, no ya para el regalo, fino auo para 
el prcciío fudento. ^ 

Los dias, que por alguna crpccia! folcmnidad fe; 
fitven con religiofa moderacioo> algunos man jares mías^ 
fazonados, y abundantes en nuedfo rcfeddrio, los fa-i 

ciifi»! 


38 *' ■ - . . 

cfíííobd todos fu parcínionis á ía 8bAtt]ieQcÍ4í>,y fm 
probar los mas de ellos con licencia) que cenia de los 
SupenofcS) los dedicaba para el agradecimitoio de fus 
bicnliechofcS) y regalo de íu SacriOian) e! que pregun- 
tado en cOc punrO) reípondió averíe Heniprc Adnaíra- 
do, que dándole cali toda fu comida todos los dias, le 
házia baftaotc fuerza, como pudo fuftcncatfc el Padre. 
Quien aunque pocos mefes antes de morir, no daba ya 
(u comida al Sacriífan; por averie coníeguido, como á 
los otros Íiívieoies de Caía, fu ración; no por cíTo dexó 
fu acoftumbrada parcimoniá, y abílineficia. Del re- 
fcdloíio paíTaba cfta á fu apoícnto, (lo tomar otra cofa, 
que uo poco de chocolate, el qual por repartir de li 
mofna todo el pan, que íe le daba para tomarlo; tengo 

por cierto, que fin vizcocho, ó pan alguno fe deíayu- 
naba todos ios dias. y 

Sí cífo hazia el P. Juan quando comía, qué ha- 
ría quando -ayunaba ? Su comida entonces era un par 
de huevos, que decíale bailaban; y ano podía añadir, 
que'lc fobrabari: pues dexando de ellos bailante; fin 
probar pcfcado, con laefcula de que le era nocivo, rara 
vez aunque huvicra otra coía, la tomaba, fi no eran 

^ t * * 

gunas jegumbres, o menéfltas, que como de poca 
fubílaDcÍ 3 ,*crao proporcionado alimento de íu defeo. 
Su i^óiácioh á la noche fue fiempre ud poco de dulze, y 
Agua, y una taza de atole; que era la íeñal de fus ayu- 
nóx. A mas de los qucobícivó ínvioláblcmcnte todas 

r y Vigilias del año, añadió íu devoción 





-4 - ■ f - 




• >A - 




» - 


¡OS gue nazíj todos los Viernes, y Sabs Jos dcl ano. Y 
á quien no le ha de caufaf admiración, que un hombre 
entrado va en , los fctcnta años» de edad: cofcimo habi- 
tualmentc, qoe por la palidez continua de fu toftro, 
patccia mas muerto, qne vivo: y trabajando fin ccíTar 
comieile todavía de Viernes, hafia los ieis dias anees de 
fu muerte, ayunando con el rigor, que fe ha dicho, y 
que apenas (e le hizicra pofsibie á la edad mas robuíla? 
Mas no quiero detcnetme a ppndci.ar lo que eí^ando 
por íí mifir.o llevándole la admiración de todos : por 
que afombrada la inia le ve-obligada á contemplar 
aquella interior, y mas glotioía batalla con que venció 
íus pafsiones ; que eran el blanco, á que fe cnetsraba 
el rigor cruel, y penitencias exteriores, con que niazc- 
taba fu cuerpo. , , , 

La (umma viveza de fu natural colérico, y fo- 
gofo lo empeñó a vivir en una continua vigilancia, 
conque procuró, fiempre ccDer. tirance el freno á los 

' \í ' ' ♦ ^ • ' * w ' ^ ^ A f 

impuilQS, o primeros oaovimienios, eo que fin coníulca 
de la libertad, (líele prorrumpir airada U oacuraleza. 
Y fue tal fu cuydado, que en vatios lanzes, que íc le 
c'ficdcrpn ileno de admiración, á los que conocían 
íu genio ardiente, viendolo.tan apagado en lo exterior, 

* /* * «t i, ¿ . .. . ^ 

como íi no, buyiera quien atizara con violencia e! fue- 
go de ía colera, que interiormente (o abraíaba} y. que 
por cootcner el qqe,prüriumpieia a fuera fu, llama,, 
folia porierfclc blanco como un papel, el, £o.n:rp,,y el 
cuerpo todo le temblaba con la violencia, que hbzia 





• • \ 



pof reptimilfc. Ni puedo negar, que llevado algunas ' 
vezes mas de la razooi que de la coicra» prorrumpía en 
algunas palabras, que no naciendo de impacicDcia, las 
miraba defpucs a) exan^inaiíc fu delicada conciencia, 
como falta de que confcíTandoíc luego, fe reconfiÜaba 
también, y le pedia perdón al que por aveifelas oído, 

, podía aver quedado elcandalizado, y ofendido de fu 
aparente, y repentino enojo : el que ni tenia con otros 
por mas, que lo huvicrao injuriadoj ni quería con- I 
feiva^r en lu pecho memuria de fus cíenfas , paral 
vengarlas de otra fuerte, que retornando coo mayores I 
beneficios, á quien mas le avia mortificado; y correi i 
pender con agrado en lo exterior, y buenos defeos en 
lo interior al que alguna vez intentó defacreditarlo i 
coo calomnias. De que traeré un Tolo cafo, que dé per- j 
fona fidedigna Tupe averie íucedido á el paciente P. { 
Juan : a quien inadvertidamente dixeroo una vez, que 
cierta perfona [cuyo nombre fiquiera no acertaron á 
ocultarle} hablaba muy mal de S. R. infamándolo con 
notable defabogo en fus convetíacioaes, en que ordi | 
naiiamentc le impenia cofas muy delicadas, y que en 
la Compañía á ninguno fetoleran. Nada fe immutó 
con ella tan contraria noticia, fu combatida toicrau- l 
cía, y Tolo prorrumpió diciendo, que éotooces le diera i 
cuydado para con Dios fi fuera cierto ; pero fiendo 
como era falfo, por ninguna manera lo añigia. Y lo I 
que mas afombióá quien oyó todo cño fue, que ni fe 
dio por ofendido entonces, oí en lo de adelante le i 

mof- 


m 


moftió fcDiimicnto, ó malü gracia al ofcníor , fino que 
le hablaba con erpcciales mueítras de amor : y core- 
compepía de lo mal, que avia hablado de S. R. pedia 
contínoameoie á Dios, que favoreciera, y llenara de 
muchos bienes a fu enemigo: con quien fi huviera 
ávido alguno, que haziendo oficio de Angel de paz, 
le refiriera lo bien, que de él íe hablaba; como huvo 
quien haziendo oficio de Demonio, íe atrevió a ícrn- 
brar zizaila; no dodojque dándole por vencido el efen- 
íor, íc huviera mudado de enemigo, en amigo: y de 
calumniador, en el mayor panegyriíta del injuriado, 
peroRo ofendido P. Juan, que mereciendo coronaríe 
como vencedor glor ioío de si mifmo,fopo también co* 
roñar cftas, y otras virtudes con la rcyna de rodas, que 
es la charidad, y amor de Dios, y de íus próximos. 

£1 amor ís maoificíla cu las obras, y fíendo tan» 
ro lo que hizo, y padeció por Dios, y por fus próximos 
el P. Siles, q8icn podrá negar, que fue grande el volcán 
de charidad, que ocultaba íu pecho. Amaba á Diosen 
íus próximos, y a fus próximos amaba por Dios : pues 
folo fu Mageífad podia fer el motivo de aquel patticu 
lar amor, que tenia a los Indios, con quienes todo un 
Dios es incncftc», pata que no fe apague del todo la lla- 
ma dcl amor mas ctrcendido. Era cada dia mayor pata 
con los Indios el amor, por fer el que íes tenia, parro 
dcl que abralaba lo amante corazón para con Dios. En 
nada fe dio a conocer mejor efie fu amor, que en el odio 
a! pecado, y ofenfas hechas á fu amado Dueño. 

F Pero 


Pero fi Yo intentara decir en patticntar,qnanto 
fue lo que fü amor lo empeñó á procurar, que de todos 
fuffle amado, y de ninguno ofendido el objeto divino 
de fu amor, era ncceíTaiio tomar el hilo de fu vida, y 
icpetit una poruña fus virtudes, fus trabajos, y demas 
fcivorofos afanes, que crtando ya aunque brevemente 
iofiDuado todo en cita Carta, folo tengo, que añadir, 
que en quanto hizo, y padeció (que no fue poco] fu 
motivo, y fin principal, era ficmpre fsrvir, y amar á 
Dios, y a fus prosimos. Pues ni aun la erabidia mas ca- 
biloía puede prcfümir, que, ó el viento de la vanidad, 
ó la aura popular del aplaufo, o mucho menos Is sípe- 
ranza del interez, avivaba el fuego de fu amor, quando 
Caben todos, que de tratar con gente tsn abatida, gro- 
(er3,y dcfvalida, no encontraba mas, que ocafiones, so 
qus Tiendo prccifo elevar la intencioíi , eseteitaba á 
cada psíTo la paciencia, la humildad, y la miícticordia 
a(s¡ efpiritual con los almas, como corporal con fus 
cuerpos, aliviándoles fu mifciia con una oo pequeña 
por oportuna limofoa, que por ío mano daban por 
aíTcgurarlas, y lograrlas mejor, efeondieodo b íuya, 
algunas perfotias, por quienes tomaba guftofo el cta 
bajo de diftribuisiüs, fin mas inteicz, que el de fus ne- 
cclsicados dolientes. 

Efla Tu chai idad con los cuerpos fe enderezaba, 
corno todas Tus acciones, al bien de las almas : cuyo 
zelocra ci que principalmente abrafaba fu pecho, que 
encendido en el inextinguible fuego dcl amor, confer 


vó 



. .i . . 


43 

vo luzidas fus llamas, baila dar la vida, como la dio, 
hecho vidima de la charidad, facrifícandofc en las aras 

t 

de fu aícdo a Dios por íus Indios, contra quienes de- 
claró dcfde luego fu rigor la Epidemia, que con nom 
bre, ó realidades de pcfte ha corrido dcfpues vidoríofa 
por cafi todo el Rcyno, legando vidas lln reparar íu 
formidable golpe en arruinar innumerables familias, 
y convenir poblaciones enteras en fepnlchros; no per- 
donando fu crueldad a lo principal de las Ciudades, 
que lloran, y lloraran la muerte de la mayor, y no po 
ca de ia menor parte de íus moradores. 

Para la gente de razón avia en ella Ciudad tan* 
tos Operarios, quantos eran los Sacerdotes, que (Incx 
ccpcion alguna faliao de eñe, y dei otro Colegio; pero 
Tiendo para los Indios el P. Siles uno ioio, parece, qae fe 
multiplicaba en tantos, quantos eran los muchos, qiie 
lo llamaban con las alas^ que Ic daba fu zelo. Pudo de- 
ciiíc, que volaba (cgun era la promptitud, y ligereza 
,cot) que íin renditíe fu canfada edad, (alia todos los 
días á mañana, y tarde: fin que omitiera por cíTo fus 
aceftumbrados cxcrcicios de cracion, y demas rcligio- 
fas diftribuciooes ; fin dexar el Ccnfefsionario de fu 
Capilla los ratos, que por las mañanas cílaba en el Co- 
legio;fin faltar a los ayunos, que por íct tiernpo de Qua- 
rcima obíeivó confiante, áun en medio de tanto tra- 
bajo; y en fin íin querer para fu alivio mas, que dedi 
caríe todo á la afsifiencia de íus amados Indios. Sin hy- 
pcrbüledc la ponderación fe puedo decir, que vivió, y 

F 2 mu- 


mutió por ellos. Pues por mast que viendo el P.Redor, 
q las confeísiones eran mochasty los términos diflintos 
ai palTa) qne dtlHnteS) le procuró (fatisfecho de fu gran 
de virtud^ y madurez) el alivió de que no íalierj á pie, 
y con aprobación del P. Provincial, le hizo ciaér un 
Ca vallo» para que afsi fuera menos fu fatiga : más como 
el peío, que cargaba fobte fus hombros, aunque tao 
fuertes, fe continuaba, y augmentaba mas cadia día 
con b moleftia de oír tantas cor.fcfsioncs,genet3lcs las 
mas, con la incommodidad cípecial del afsiento» que 
quando mas defeanfado era oo pequeño banquillo, en 
que por ocifion de aver en una mifma habitación dos, 
y tres enferiDos juntos» le era á vezes precifo en:ár con 
el cuerpo inclinado todo el tienipo» que duraba la con- 
feisioo» fin que los otros enfermos oyeran loqueS. R. 
ó el penitente hablaba. EUa fatiga, pues, originada de 
tantas, y tan eñcaces caufas» rindió por fin la lobudcz 
mas, que humana, con que avia maotenidofe deíde que 
por los fines de Enero, íc enfangrentó en cita Ciudad 
la Epidemia; que fin advertir en lo fatal del cífrago,’fe 
atrevió también fu crueldad á herir á quien con tanto, 
amor, y zclo procuraba la falud de las Almas, quando 
ella tenia mas afligidos los cuerpos. 

I^óle declaró luego, que aíTaltó al P. Juan la fie- 
bre , ocultándole como ttaydora con apariencias de 
canlancio, que viípera de los Dolores, reconoció á pe- 
lar de lu incanfable zclo en todo el cuerpo. Pidió licen- 
cia para dar un día de treguas, y volver alfiguienteá 

icn- 


rendir los alientos» que le prometia fu fervor. Al 
guieote dia Vierhes comcnzvo á declararfc la calentura, 
qoe difimulada le permitió decir la ultima Miíla de fu 
vida» y baxar a confeílat los Indios» é Indias» que por la 

de voción, que ticnén á la Señora Dblorola, vinieron 

cíJe dia : en que como por deípedida, no quifo admitir ' 

á una Señora de las principales, que fe llegaba árccon- 

filiar enere ellos, diciendolc» que íe fucile á la ít^lefia, 

porque en fu Capilla Tolo fe confeiTabao Indios ; para 

quienes S. R. cftaba fcñalado. Engañaba fu índifpofi- 

cion con la penofa nioleílía del Confefsiouarío : y 

como fi adivinara, que avia de ícr para deípedirfe»ño 

acertaba aquel dia á dexsi las Indias, que fslraban p6t 

coníeílar, harta que compadecido uno de los nuertros» i 

que lo acompañaba, lo obligó á que feíubicra á defean- 

l3r, y le ofícció quedar en íu lugar conñiílindo las lo-i 
días, que falcaban. . • 


I 


El Sabado rigaienfe,quc era ya tercer dia de la 

bfc, rezaba todavía el Ortsio Divino, y fus devociones» 
ayuno, y comió de viernes, ó por mexor decir' lídco. 
mío; porque cfcíupulizandoc! tomar una taza de cal- 

do por pafcccrlc,que le obligaba el precepto de la ítrlc- 
fia para abrtcncríc de cofa de carne, quifo aíTegutarfe 
del dano,que podía tener de la comida de viernes con 
probarla, y dcxarla cafi toda; como que cftaba dcfgá- 
nado. Y aunque cfte dia no pudo ya baxar á confeflat;! 
mas no eftuvo en el ociofo fu zelo. Salió á la puerta, y 
.econfilio i los Indios fuvieotcs dcl Colegio, qoo ya. 

avia; 









, ' 

avia confcíTado: diligencia) con que todos los años el 
Domingo de Ramos los hazia cumplir promptarnentc 
con la Iglcfia. Reconfilió también á algunos de los 
nuefltúS) que viéndolo tan alentado, no temian le fueí* 
íc de pcrjuyzio, ó molcftia el hazetlo. No entraron en 
temor de fu falud los Médicos, harta el quinto dia, que 
reconociendo (er maligna la fiebre, lo.raandaroo dií* 
poner : y lo hizo el Padre con gran paz, y fofsiego con- 
feíTandofe, como para decir MííTa; porque fiempre, que 
fe confeíTaba para decirla, fe confeflaba como pata mo 
tif. Recibió el Sagrado Viatico; y pidió, que á íu tiem- 
po fe le adrainirtrára la Extrema- Unción. Uno, y otro 
íc hizo con aísirtencia de la Communidad, que acudió 
cambien a recomendarle el Alma, al eftár yá en los ul- 
cinios deliquios fu vida. 

Todos fe adtüiraban de ver la paz, y tranquili- 
dad con que íc mantuvo en fu enfermedad, no íolo 
.mientras cfta le dexó libres fus Icoiidos, fino aun def- 
pucs, que ya privado totalmente de unos, y en parte de 
otros, comenzó a delirar con íu Capilla, y ios Indios : 
coofcílando, é inftruycndo a eftos, y dando providen- 
cias; para que en aquella no íe omitieílcn los Oficios, 
. que por el tiempo lanío de aquellos dias acoftombró 
hazer íu piedad. Que quando eftaba todavía en íus (en- 
íidos, fe deívclaííe defdc la cama co prevenir con tiem- 


po codo lo ncceflario; no hazia mucha fuerza, por ayer 

fido fiempre muy prevenido en codas fus cofas, y íin- 

golar el eíraero, que tenia en lo perteneciente al culto 
® divi. 




m 


wrmu m w4 



divmoj pero que ya quando apenas le quedaban alien- 
tos pára vivir, no fe olvidaíTe aun delirando de lo que 
eftaba á fu cuydadoj era cicitamcntc un delitio edifi 
cativo, y cmbidiablc de quantosno fin lagtinaas en íos 
ojos io atendian. 

Sobre todo fue mayor la ternura, que caufaba 
véiloyá moribundo cafi fin poder hablar, trabada la 
lengua, y ers gran parre privado del oido, que, ó no 
percibiendo, ó no pudiendo rcfpondcr á lo que fe le 
dccia en caílellaoo, ó en latín} folo parece, qug ota las 
vozes, que en lengua Mexicana le dccia uno de los Pa- 
dres, que diícurtió le (cria muy guftofo eícuchar aquel 
fu tan amado lcngoaje,a! eftár delirando con los Indios. 
Yáísííue: porque al oir, que le comenzaban á hablar 
en ín lengua, fonricndoíc, y dando mueftras de alegría 
abrió fus labios tanto tiempo antes cerrados para lef- 
pen Jer, y re.Qiaurócl oido, que daban ya rodos por pcr- 
dido.Reípondia, y coteadia todas las cofas, que en Me- 
xicano le decían, y fe cnagenaba cmmudccicndo lue- 
go, que le comenzaban á hablar en otra lengua. Duró i 
muchotiempo eo tan fanto delirio, y peníando á ve- | 
zcs cftár confeíTando á alguno de fus Indios, hazia íus 
acoftürabradas ptegontas en Mexicano fobre los Man- 
damientos. Pero como el Padre con quien cenia ellos 
coloquios, ó por no cftár muy verfado en el Idioma 
Mexicano, o por la velozidad, con que a más de tener 
trabada la lenguaje hablaba el enfermo} no le pudicíTc 
entender algunas de lasprcguatas,quc le haziael P.Juan 

fe 


í 

,48 

le las repetía cfte en caftellano»o le corregía en Mexi- 
cano, quaodo fe equivocaba en refponder acerca de los 
M.yílcrios de la Fec, qoe le preguntaba cnconccs, como 
íiempfc lo hizo con fus penitentes. Eta ciertamente cf- 
pcdacolo digno de admiración la complacencia, y ale- 
gría conque delirando ya muy cercano a fu muerte, 
eííaba con una voca de rifa, y lleno de coofuelo inex- 
plicable po( parecetie,quc hazia confcfsiones de Indios, 
; á quienes haziendo un Adío de Contrición, y dandefe 
golp es de pechos, exhortaba con el exempio al dolor, y 
arrepentímieato de fus culpas, poniendo En á fus apa> 
rentes coofeísiones, á n^aoerade quien abfolvia, aun- 
que ilts pscccbir ¡o que hablaba con echarles^ cómo a 
fus amados hijos, eíle fu verdadero atEaote Padre la 
bendición. 

■jt i 

Defde e! Cíelo Hn duda fe la citaba Dios echan- 
do a fu 3pori:o!íca vida, y defde la cierra mirábamos ya 
como preciofa en los divinos ojos, y embidiabie de ios 
humanos fu feliz, (oííegada, y fanca muerte. Conoció 
aun en medio de fu delirio, tenerla ya muy cercana : y 
para no rendir el efpíritu fin confortarlo primero con 
la Comunión, pid/ó antes de entrar á batallar con una 
mortal congoxa, fe le concedicíTe pata la pelea el Sobc> 
rano Pan, á quien deben fus alientos los mas fuerces : y 
por averíele admíniífrado ya por Viatico, y otros acci 
dcnces.que por entonces lo embarazaban, lo recibió fo 
lo con el defeo. Ibale ya falcando aquel efeafo aliento, 

coa que apenas podía formar algunas palabras, en que 

prorl 


píQVuu^pja #yudíp4pfi; pp.r >1 miCmo a bixA iwoiio. 
coó fcrvproíos a¿lp$,,dc ía* priocipaíes .viitU(Ícs,,y di- 
cicndoíc cafi wdas Us Lptapias,dc que afa,N. Madre la 

íg^fia,jpaM.kRcc,oiiicnd3CÍoA,dci,Al,ipa>al)cftár.yá.cii 
el^ülnmo lapac^cJa vida.:a<;pÍtistpok]a,de^^^^ 

nosPadfcs, qpciíc afsjftiapT,; bifta qiic .poco dcípucs de 

^ viaotioío.de Ja nioeitc fus 

días Menos dc^ ote r ce i ni f|c glqMqfiísimos aís- 

ncj. Siendo digpo de retaífe, que ío mufru fue el día 
Viernes Santo i.í?. dc AbtiU mes en que cumpíicndo 
treinta y tres años de infatigablcPperarip de Indios, 
muiip imitando baña, en el numero de los dias, a íu 

afadoRcdcmptqr,qüc.fo^i^ Jpsborobm, 

VIVIO en ciíino mortal, y pafsible otros tantos: y día 

coníagrado por la dc,voeion,dc los FjeJe^^narticuÍat% í 

menre cnefta piudad á |os cultos del Glor io fo'patfiat- ' 
cha cfSe. S. J<j|ep.b : .iqoieo.por.cl mucho, ifeao, que f 
tu vo toda u Vida,: íolidta.ba de ía piedad de c tres fus I 

dcvotosdc Jc cantata todos los, mcíescid^ I 

í^ii, a mas ^ las otras fietc, qqcje dexó dotadas pam los: 

mcíes de Qdubre : y dU -por.qltjmo tan íanto, como ' 
corilagiadp epo Ja muerte de "nuc fita vida Chriáo, 
quien, a Jo que piadcíamcnie podemos di, ícurfir,auiro 
premiar á cftc Iu fiel im¡tadot,:y a mantifsimo Siervo, 

Jlcv^ndoíclo aquel día, para que íobieAc Jiiego acoíO.: 

naIÍc de gloiia, poi la dc.vocic n con qpc t^odcs íos años! 
le ce chiaba Iu Dcíccndiraiento de la Cruz, que fuyieo-' 
dele tíc cícaJa pudiera fubii le dciccbo á josCjcios.a' 

^ dbnv 







50- ^ ^ t . 

ddíi^é- píoV cl^árhino dé liCiuZiáyia d'cíeadd‘ llegar 
c¿Vá ÍMeati» arios de edad, y ciocucntS ’dé religión. 

^®í>ío podierbn las- canápinal dar lopgo la triftc 
fMticjá'dcTU fentida* rnocVcCj al|éí pot Ipí itíaportoao de 
la horáj cbmópdV'dó fagradó déi ticni|?o. 't'ero’qaanclo 
po’r'la manída'Te’dexó ver ’fu vcneiablcdadavcr én la 
Capilla dcS. Migael, donde lo hizo poner é! P. Reiílor 
fpor jazgár 'le fíria de mocKo cóofusld.aíldifiVntb'P^ 
dréjcllir en íu'tnucfte en aquel mi(a3d püc(tÓ‘,qác ávíá 
frdo diil-iofo thcatro de fu zclo fanto cn'vidijfe fjeron 
llamando unos a otros los Indios, e Indias : qúe derra 
mando copiofas lagrimas, larhentaban fu dcígracia eti 
la perdida de für amado, y aniante Padre, C^óicn fi'gaftó 
fu-vida toda en afiiftlrlos incanfablei facnfico tatninen 
fufdlud, yila mifma vida pot el bien’ éfpirittial dé las 
A 1 iT» as de ^geñ te’ca á pobre, y a b aiidvcb n > eii, » ? ■* , v, c t ; r - 
’l i^oiqatdadjs'éircunftancl^ permitido, ó a ver - 

fe publfcáfdo luego fu nauerte, ó 'dilicarffi'íu chtierto, 
bu vieran concúfíido de los Barrios mas drizantes de 
eíii Ciudad, y ^dc los Pueblos circunvczirios'CQ nur^ 
tofo edneairíó a s^cBériri' ylIor'ar'difunto arque cantas 
vezes avian Bufeado, y IVaiíado rfcniprc para'fu coofuc- 
ib vivo; Pero como el temor de corrupción, que en 
cftss-epidéroias fucic fer muy fácil, efluviefa pi Jieñdo 
dátltlc quantoantcs repuítui3,dc le concedió ella el Sa 
hadó en la tarde, hazicodo c! entierro cl’Sr. Marques 
de Moñferrarc D. Fraocifeo Xavier de VazConzcIoz, 
dtgniísimoThcforcto de cfta Santa Iglcfia, y amante 
no. .i con- 


.«» •’í í * »*■ 


ah • - 





linoo hoorador de naedra Compañía , ofrccicndoíc 
también para cantarle > con^o cantó ia Mifl», que íc 
aeoí^umbra por nucíiros difuntos. 

El renrimicntü de fu muerte fue univcrfal en cfta 
Ciudad, sfsi dentro, como fuera de Cafa. Y no faltó 
quien de los nueftros ai verlo ya fin cfperanzas de vida 
fqtie tanta falta avia de hazer á los miferablcs Indios) 
íacrifíco guítofo la fuya ofreciéndola a! Señor, porque 
coníetvaííc la de un tan infatigable, y zclofo Operario 
como el P. Siles. Mas como era tan agradable áíu Ma- 
geftad la vidima, que tenia ya mucho antes acccpcada, 
no permitió, que (e rubftitayeíTe otra en lugar del fet- 
' vorofer Padre, que effsba ya ardiendo mas con las lia- 
; mas de la charidad, que con los incendios de la fiebre* 
; Qoe le aya fido accepro el facrificio,q.uc de fu vida ¡rizo 
. a! Señor por ios Indios, el P. Juan Tello de Siles, nos lo 
podemos perfu^dh de la Bondad Divina, de la exern* 

, piar vida, charitativo zclo, que nos r-cptcícntan precio* 
ía la muerre de cíVe infatigable Operarfo^y edifícativo 
Jefijita. De cuyos apoftolicos traba jos»^^y confiante cxcr- 
cicio de rodas las virtudes,. podemos piadbfámeíite per- 
fuadifnos, goza cf P. Juan en el Cielo elevado grado 

de gib/ía. 

En los faotos Sacrificios, y Oraciones de V.V. RR» 
mocho me encomiendo. México, y Abril líí. de 1 742. 





Menor Siervo de V. V. R. R. enChrífto.. 






f^idatheo yínfaldot 


--¡¿í Sí? ’ 4 Vr'\ 

i, fí c " '*■ ?-'^r - 






r: '■ ' ■% -Á 




^51 


*; -í 


■j. 








. ■- í?^ ^ .t . 1 IÍ» ^ «.*tÍ» •• f- r* >f- ■ 


i 

1 « 


1 :5 O O S' 

FuJr l^S I % I 


i 




v* 


.*'1 

> 


. ■ »-i 


* -1 


■j*;''fí«’>n «JÍJí'- í I 


¿ í 


■ . I: . 

t .i- ¿ ¿ - 4 


V - <- ♦ t 


V 

i 



* . * 


-V ■: - 


i A 


i. 


? 'í 


i ' *» 






i :.*'V^1 :: i ; !i| i 


í í ? í. í 


-■ * , 


•W j - '• ? 


* i - ^ ^ . . ? 4 » * < * C •’ 


i 


■■'■ > * , , -■■ 


, -. ‘ • ■ f í ■ 


• ?• • í 


í- 


0 V; 


‘ 4 


^ f W 5 
^ K* 

I 


í • 1 > 

^ V ■ Js - ' . ' 


* ♦ ** * 




i 


# 

t 

i ^ 


f ■{':'■ 0'> 
<r, 


irjD 




* % 




f "f ■’ 

* V / *!» í 

f » ' ai 

^ V 

% 

*> -N • ■ ‘ ■ i ‘ /' • ‘ 

D r ' , '.i . 1 ■* ' t 7 * . ; ? , ? f I *■ ■ . » ? ' l n t » I * 

« J. «i ¡ .¿ 4 t< i - * - \ é i i r.‘ \J :, ' ^ '. .' í j" < » « ‘ ^ ■* 

'* 

»■ ■' 7 ** i f- "f ' »7 í t i *’ \ í 1 ' ’■ i '-tí ' ’i ’ 

Í 3 í fi- ■ =. V ' ¿ »i? 1 « . , f i } ^ . i. í •■ ■ 7 - “• 


T. 1 y • ^ h » 

' Jk <•» f * »< ¿í 




I -.< . 

4 


Cí « 


P ^ > f > Íí •í* ira* 


V i 

s 

;*» >- í. 

-í. 1 

. * 


r 

, c 


í 

¿I ■ 

i 


-t- > 


p. -■ 


; > 


\ . 


I . 


; - : 3 1 ^ *'■ / *• ? 


r 

¿ . 


r >■ 


Í3 ./''"¡¿úi! 1 ’'0\ 1<¿*1 IC'íia'C 


>' > 


^ < 

(■. l 


\ V ié •’« ' -»' 4 


A ../ i- ^ 


, 'i-UíiOO to;'j.:b.'f( 

í 


í V.» 


■■ . , i ? . 

: ,.’ %¿ w‘ 


r- 


'^J é 


V > 


fc *' •; í >Éí 


r 

t 


V, » t 


< • 

V/ 




#• :• 1 s. 

'- ;• » -•» 


í»< f "'í 

•i ■■■■ -/* :•» 


■• f - f . 
ti. » 


i 


> -I J 


P ^ 0 ; PvI’^^Cí; "GVUP 


Ij’’ t ^ "»* f 

* 

. fc > I i ' i 


■í »r- - 

■ .. 4.3 ■■ ) -■ í -i • , ■># 


,>•,;. ?'/■?* , 2 £í; 0 Í ,/'■> 


I 


/ ^ 

p- í. * 


. • ^ . _ ' «» 4lt‘ . ,v 


« ' W'' ■ ? 

■ i < I 


' í 


*4* 


f 

'. • -V , •■ . 


i. * ’i 4 * W í /t*í , V # ■ « ^ ¡^.' ^ 




• ^ , . ’ t ■• *■•. i ''•' ■'<?*:>.• 

' 4 i > V/ i ^'7, ^ ^ 1 «4? i * • * w* ^ 

^ i / ■ ' 

;: '. ;C'.s?':!iv:j.--í>os: 


1 


47 


■«, r r<> 

^ 4 i 


orl^íjífi 


i 

./■ 


■í i •> ■ ^ 

4 i > \s ' 

> í-' 1 -■. \..‘ ■♦ •«•• '* i 


‘ ^ 

■>. t ♦ 




í’- ■' i v'f